ITV: Qué es, cómo funciona y cómo pasarla sin problemas
La ITV o Inspección Técnica de Vehículos es un trámite obligatorio en España para asegurar que los coches cumplen con las normas de seguridad y emisiones. Su objetivo principal es garantizar que los vehículos que circulan por la carretera sean seguros y no supongan un riesgo para los ocupantes ni para otros conductores.
Pasar la ITV no es solo un requisito legal. También ayuda a mantener el coche en buen estado, detectar problemas mecánicos a tiempo y prolongar la vida útil del vehículo. Además, tener la ITV en regla es imprescindible para cualquier seguro y para la circulación legal por carretera.
Cuándo se pasa la ITV por primera vez y sus intervalos
La primera ITV de un vehículo se realiza generalmente a los cuatro años desde su primera matriculación. Después, se pasa cada dos años hasta que el coche cumple diez años de antigüedad. A partir de los diez años, la inspección debe realizarse anualmente.
Es importante respetar estos plazos para evitar sanciones y problemas con el seguro. Cada tipo de vehículo tiene sus propios intervalos, pero para turismos privados esta regla es la más habitual. Los vehículos comerciales o transporte de pasajeros pueden tener periodos distintos, normalmente más cortos, debido a su uso intensivo.
Descubre tu estacion ITV mas cercana; https://www.dgt.es/conoce-la-dgt/con-quien-trabajamos/itv/

Qué revisa la ITV: seguridad y estado del vehículo
La ITV evalúa diferentes aspectos del coche para garantizar que circula con seguridad mínima. Se revisan tanto componentes de seguridad como sistemas mecánicos esenciales.
Entre los elementos más importantes se encuentran los neumáticos. Se comprueba que la banda de rodadura tenga la profundidad mínima legal, que no haya desgastes irregulares ni daños que puedan comprometer la estabilidad del coche.
También se inspecciona la dirección, los amortiguadores y las rótulas. Estos sistemas son fundamentales para el control del vehículo, y cualquier fallo puede afectar gravemente la seguridad en carretera.
Los cinturones de seguridad y los airbags se revisan para asegurar que funcionan correctamente. El inspector también comprobará que no haya luces de advertencia activas en el tablero que indiquen fallos en frenos, motor, dirección asistida u otros sistemas esenciales.
Otros elementos revisados en la ITV
- Frenos: se verifica que los discos y pastillas estén en buen estado y que la frenada sea equilibrada en todas las ruedas.
- Luces y señalización: faros, intermitentes, luces de freno y antiniebla deben funcionar correctamente y estar bien alineados.
- Parabrisas y limpiaparabrisas: se comprueba que no haya grietas que reduzcan la visibilidad y que los limpiaparabrisas funcionen bien.
- Emisiones contaminantes: se mide que los gases del escape estén dentro de los límites legales.
- Homologaciones: cualquier accesorio adicional como bola de remolque o cambios en la carrocería debe estar homologado y registrado.
Todos estos elementos son revisados para asegurar que el coche no tenga fallos que puedan poner en riesgo al conductor, a los pasajeros o a terceros.
Cómo prepararte para pasar la ITV
Antes de acudir a la ITV, es recomendable hacer una pre-inspección del vehículo. Esto ayuda a detectar problemas menores y evita que el coche sea rechazado en la primera visita.
Revisa los neumáticos, comprobando su presión, desgaste y posibles cortes o deformaciones. Asegúrate de que los niveles de líquidos estén correctos, incluyendo el aceite de motor, líquido refrigerante y líquido del limpiaparabrisas.
Verifica el funcionamiento de los cinturones de seguridad y que todas las luces del coche funcionen. Comprueba que pastillas y discos de freno estén en buen estado y que no haya ruidos extraños al frenar.
Opciones para pasar la ITV
Puedes acudir a la ITV a través de tu concesionario oficial, donde muchas veces ofrecen servicios de pre-ITV para asegurarse de que el coche pasa sin problemas. También puedes acudir a un taller independiente para hacer una revisión previa.
Realizar una pre-ITV en el taller permite detectar y corregir problemas antes de la inspección oficial. Esto puede ahorrar tiempo, dinero y evitar tener que volver a programar una nueva cita.
Otra opción es revisar tú mismo los elementos más básicos del coche, como los niveles de líquidos, luces, cinturones y estado de neumáticos. Sin embargo, los elementos mecánicos como frenos, dirección y amortiguadores requieren revisión profesional para garantizar que cumplen con los estándares de la ITV

Consejos prácticos para pasar la ITV
Para aumentar las probabilidades de pasar la ITV a la primera, sigue estos consejos:
- Asegúrate de que no haya luces de fallo en el tablero.
- Comprueba que todos los frenos funcionen correctamente y que no haya desgaste excesivo en pastillas o discos.
- Revisa la suspensión y amortiguadores. Cualquier golpe o vibración puede indicar problemas.
- Inspecciona los cinturones de seguridad y airbags.
- Verifica que neumáticos y ruedas estén en buen estado.
- Confirma que los niveles de líquidos (aceite, refrigerante, limpiaparabrisas) sean correctos.
- Asegúrate de que luces, intermitentes y faros funcionen correctamente.
Si el coche cumple con todos estos requisitos, la inspección será mucho más rápida y segura.
Errores comunes que pueden hacer que un coche no pase la ITV
- Neumáticos desgastados o con presión incorrecta.
- Pastillas o discos de freno en mal estado.
- Luces fundidas o mal alineadas.
- Niveles de líquidos bajos.
- Cinturones o airbags defectuosos.
- Accesorios no homologados, como bola de remolque o modificaciones en la carrocería.
Detectar estos errores antes de acudir a la ITV evita rechazos y ahorra tiempo y dinero.
Si quieres seguir leyendo artículos similares sobre comparaciones, noticias y curiosidades del mundo del motor, en curiosidadesmundomotor encontrarás más contenido pensado para aficionados y conductores.



